Restaurante Cafe Oliver – Madrid

Junio 3, 2010 by monthy  
Categoría Madrid Ciudad

Vista exterior

Vista exterior

Si pensamos en ir a algún lugar en Madrid a tomar el Brunch un domingo cualquiera, en primer lugar siempre nos acordamos de este restaurante. Lo cierto es que fue de los primeros que incorporaron esta oferta en Madrid y por un precio de 25 euros podemos disfrutar de un completo menú donde la calidad de sus platos merece todos los elogios. El único problema es que no admite reservas.

Sin embargo, hoy no vamos a hablar del brunch mucho más tiempo, más que nada porque hace bastante tiempo que no lo probamos y no tenemos ni idea de qué tal estará en estos días. En esta ocasión, vamos a comentar nuestra experiencia en una cena reciente en Café Oliver en un día entre semana donde nos sorprendió la poca afluencia de gente en el local.

Por recordar un poco la historia y a modo de introducción, comentar que fue uno de los primero restaurantes de Madrid incluidos dentro del mundo cool-gay, es decir, uno de esos lugares en donde no pasaba nada por salir del armario y la gente disfrutaba con la libertad de expresión. Con los años, esto es totalmente habitual en la zona o incluso en la ciudad por lo que en este aspecto ha perdido a parte de su público más fiel. Además, los continuos cambios en la propiedad del sitio tampoco han favorecido a crear una imagen duradera en el tiempo.

Salón principal

Salón principal

Localización

Se encuentra situado a dos pasos de la calle Bárbara de Braganza, justo donde se inicia el llamado nuevo Soho madrileño. En la zona se aparca bastante mal y casi lo mejor es dejar el coche en el parking de la Plaza de la Villa de París aunque quede a 10 minutos caminando. La dirección del sitio es:

Dirección: Calle Conde de Xiquena, 3 – 28004 – Madrid

Teléfono: 91 521 73 79

Web: http://cafeoliver.com/

La web ofrece información completa del restaurante y es interesante que la visitéis ya que incluso tiene la carta de platos con sus precios. De hecho, las fotos de la web oficial son bastante mejores que las nuestras. Aún así, nosotros tenemos varias fotos del lugar, de su carta de platos y de los platos que nos hemos tomado en nuestra reciente visita. Están todas guardadas en nuestra galería de fotos en flickr donde están unidas en el grupo correspondiente todas las fotografías que hemos hecho allí (pinchar aquí)

Ambiente

La verdad es que el ambiente era bastante tranquilo y eso que nuestros recuerdos distan bastante de las sensaciones que tuvimos en esta ocasión. Una larga barra, bien atendida da paso a una zona de mesas bajas repartidas por distintas zonas a lo largo del salón principal. Las mesas no son excesivamente grandes y están algo juntas pero su correcta distribución en el salón permite que no haya que escuchar las conversaciones de los vecinos. Sin embargo, todo está bastante anticuado. Pretende imitar a los antiguos bistró franceses en su interior y a fe que lo consigue.

Detalle de mesa

Detalle de mesa

En general, las maderas antiguas están muy presentes tanto en suelos como en los distintos muebles que conforman la puesta en escena del lugar. No hay manteles y la vajilla tampoco es uno de sus mejores puntos.

Carta

El restaurante ofrece una cocina mediterránea con mucho acento marroquí y se pueden encontrar varios platos típicos de su cocina. Algún ejemplo claro podrían ser los Humus con pan pita, Keftas y briouats o los Chipirones Essaouira con risoteo de cítricos.

También se pueden encontrar algunos primeros de cocina italiana como diferentes  Carpaccios o los platos de pasta y varias ensaladas de claro corte mediterráneo. Entre los segundos hay una interesante variación ya que se sale de los típicos platos de carne y pescados en los restaurantes más tradicionales. Aquí se puede encontrar Steak tartar, Confit y Magret de pato o una completa Hamburguesa. Entre los pescados destaca el Papillote de San Pedro, la Brocheta de rape y el Cabraccio con fettuccine.

Nuestra experiencia

Fue un tanto extraña porque nos decidimos a compartir varios platos mezclando sólo un primero y tres platos de segundo. Quizás no acertamos demasiado pero no ha sido una experiencia muy destacable.

Comenzamos con la Ensalada de ventresca que tampoco nos sorprendió especialmente ni por la calidad de sus productos ni por el aceite que la acompañaba.

Ensalada de ventresca

Ensalada de ventresca

La brocheta de rape tampoco cumplió las expectativas que esperábamos y es que el cous cous que lo acompañaba protagonizaba demasiado su sabor frente al pescado.

La brocheta de rape

La brocheta de rape

Seguimos con un Papillote de San Pedro con calabacín, patata, y chalotas confitadas que lo sirven en una ración no demasiado grande y con excesivo protagonismo de los acompañantes. Tampoco nos emocionó demasiado.

Papillote de San Pedro con calabacín, patata, y chalotas confitadas

Papillote de San Pedro con calabacín, patata, y chalotas confitadas

Quizás el mejor plato fue el Magret de pato a la mostaza antigua con puré de patata aunque se sigue ocultando el sabor del plato principal con excesivas salsas y acompañantes.

Magret de pato a la mostaza antigua con puré de patata

Magret de pato a la mostaza antigua con puré de patata

Lo mejor de la cena, probablemente fue la Tarta tatín de manzana, un clásico del restaurante que siempre termina sobresaliendo.

Bodega

La Bodega no es demasiado amplia pero destaca por su gran variación, incluyendo referencias del extranjero. Casi podríamos asegurar que hay vinos para todos los gustos a pesar de la reducida oferta. Esta vez nos decidimos por un somontano, el Enate Cabernet-Merlot cuyo precio fue 23 euros

Sobremesa

Tampoco nos pareció ninguna maravilla. Nos trajeron las copas en vasos ridículos aunque es cierto que luego no nos las cobraron. Es decir, tuvieron un gran detalle con nosotros pero los gin-tonic valían poco.

Servicio

Muy diferente al que recordamos de los domingos por la mañana ya que nos atendió de maravilla, con mucha amabilidad y destacada profesionalidad. Desde luego, fue uno de los mejores puntos y eso que nunca hubiéramos dicho que este lugar contaba con una gran puntuación en este apartado.

Salón principal

Salón principal

Precio

Aproximadamente, ronda los 40 euros por persona aunque dependiendo del vino elegido puede subir un poco más. A pesar de que no cenamos demasiado bien, hay que reconocer el precio es totalmente justo con lo que ofrece el sitio. Probablemente la próxima vez tengamos más suerte.

Conclusión

El Café Oliver es un clásico de Madrid y sigue mereciendo la pena ir de vez en cuando, especialmente a tomar un Brunch los domingos por 25 euros. En el piso inferior había un lounge que estaba muy animado y contaba con una buena coctelería. Además, el menú de mediodía por 14 euros con bebida, postre o café es muy atractivo y seguro que presenta una gran opción para los trabajadores de la zona.

Multimedia

Fotos

Todas las fotos, junto con las que hicimos del restaurante, se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum de Café Oliver están – aquí -.

Acceso a fotografías

Comentarios

Una respuesta to “Restaurante Cafe Oliver – Madrid”
  1. Javier R dice:

    Pues fue una desilusión total.
    Primero, te piden una fianza para reservar mesa, lo que hoy por hoy no es muy normal.
    En una mesa para ocho, nos colocaron a doce con sacacorchos
    Después una hamburguesa por 19€ se supone que tiene que tener un algo que no tenía, pues aunque correcta era bastante vulgar.
    Y las CINCO anchoas por 18€ creo que es una pasada.
    En la brocheta de carabineros, había que buscarlos con lupa, pues eran como gambas arroceras.
    Pedimos aceite para ir picando, pues no había aperitivo, y era una grasilla que no había por donde cogerla. Yo creo que debían poner una botellita de aceite de VERDAD (tampoco es tan caro.
    Los botellines de agua de medio litro para una mesa de doce, dicen mucho del ánimo de lucro del local.
    Si ponen vino a 20E€ la botella podrían tener un camarero con cierto conocimiento. Al preguntar, me dicjo la chica (muy amable, eso sí) que no tenía ni idea.
    REUMEN: estará de moda, pero la relación calidad/precio es mínima. o. Eso sí, los postres muy ricos, aunque a 7 euros la mini-ración, se hacen caros.Sales con cara de que te han timado acasi 40€ el cubierto. No volver si no mejora

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