Ambasciata di Capri – Roma (Italia)

Exterior

Exterior

Más Roma (ver aquí nuestro artículo general sobre la ciudad), más lugares de pescado – pronto haremos un artículo ad-hoc – si bien este en otro rincón de la ciudad, el barrio de Prati de la capital italiana. En un lugar no tan turístico como otros, se erige este restaurante familiar, de origen campano, concretamente en la isla de Capri, heredero del buen hacer de 4 generaciones de la familia Tarantino en el restaurante La Savardina de Capri. Inaugurado en 2005, se trata de un restaurante con aspecto turístico pero cuya oferta y calidad de cocina mediterránea elimina cualquier tipo de duda con respecto al mismo. Centrado en pastas frescas caseras y pescados traídos a diario, el restaurante no descuida otros platos típicos de la cocina italiana en general y romana en particular. Con una carta de vinos más modesta que la de comida, el precio es medio-alto si bien acorde a la calidad ofrecida.

Localización

El restaurante se ubica en el barrio de Prati, cercano al Palazzo di Giustizia y no muy lejos del Castel Sant’Angelo o la Piazza del Popolo por citar dos de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Se trata de una zona residencial una vez cruzado el Tíber con una construcción más esmerada y apartada del trasiego turístico del resto de la ciudad.

La dirección exacta es:

Dirección: Via Ennio Quirino Visconti, 52 – 00193 Roma

Teléfono: +39 (0) 6 322 6812 / +39 (0) 6 899 28 793

Web: http://www.ambasciatadicapri.com/home.html

Ambiente

Al restaurante se accede una vez flanqueado un pasillo que conduce desde la propia calle hasta la puerta del local. La verdad es que da la impresión de totalmente turístico hasta que uno se percata de las fotos que cuelgan de una de las paredes del mismo y en donde se pueden ver rostros conocidos de famosos italianos e internacionales.

Entrada

Entrada

Superada la antesala, el restaurante en sí cuenta con 4 salas climatizadas independientes, intentando reproducir una estampa pintoresca de Capri.

De alegre colorido, con flores y música tradicional italiana de fondo, el restaurante sigue dando la impresión de ser cualquier restaurante turístico al uso pero con un toque que intenta recrear lo más significativo de la ciudad de Capri en el centro de Roma.

El ambiente es familiar, particularmente por el trato cercano que a uno le dan, no tan habitual en muchos restaurantes de la ciudad, donde a uno poco menos que lo desprecian. La clientela es un mix de locales y turistas, alguno de ellos español, alojado en alguno de los 2 hoteles de la cadena NH Hoteles que se encuentran ubicados a escasos metros del local.

Carta

La carta es verdaderamente extensa y, si bien el restaurante destaca por su cocina mediterránea en general y caprese en particular, especialmente por sus pescados y mariscos, si bien la misma incluye otras muchas opciones.

Si bien a la hora de la comida es posible disfrutar de una especie de menú del día a base de pasta, lo verdaderamente relevante es la carta.

Si bien la web da buena información sobre la misma, diremos que la Ambasciata di Capri es el típico restaurante donde uno llega y, antes de mirar la carta, debe escuchar las sugerencias, particularmente a las referentes a los pescados del día.

Nos sorprendió sin duda cuando nos trajeron de hecho el carro de pescados y, uno a uno, nos explicaron cual era cada uno de ellos, esmerándose en la no fácil tarea de traducirlos al castellano, contándonos adicionalmente la manera de preparación.

Con esa dosis de ayuda, uno comienza la lectura de la carta quizás un poco sesgado pero más orientado y dirigido.

La cocina caprese destaca por sus pastas frescas, pescados y verduras por lo que un mix de pequeñas raciones a base de los mismos puede ser el comienzo perfecto antes del plato principal.

Si bien habrá quien prefiera una ensalada caprese o una buena sopa de pescado, en entrantes lo mejor es decidirse por una buena ensalada de pulpo, unas anchoas marinadas o algún plato de pasta fresca casera, fácil de ser compartido.

Dejando a un lado toda la oferta de pescados mediterráneos – pez espada, dorada, lubina, entre otros – y mariscos – básicamente crustáceos – es un deber en el local probar la pasta, seña de identidad de la Ambasciata di Capri desde sus orígenes.

Son 3 nuestras recomendaciones para elegir dentro de las opciones de pasta: Ravioli alla caprese, Scialatielli al sugo di coccio e scorfano y los Linguine ai limoni della Savardina, este último en homenaje a los orígenes capreses del restaurante.

Los pescados son garantía de éxito y se pueden preparar al horno, a la brasa, a la sal, etc. Destacan fundamentalmente los preparados al horno y servidos con patatas, tomatitos y gluna que otra guarnición pero en cualquier caso y preparados de una u otra manera, los mismos no defraudan jamás. Si nos quedásemos con alguno, la Pezzogna (voraz) o la Spigola (lubina) fueron los dos que más nos llamaron la atención y los que tienen más fama en el restaurante.

En carnes y por citar alguna, si bien no es la especialidad de la casa, la Tagliata Caprese es digna de mención y de ser elegida por quien quiera huir de lo más típico del lugar. En cuanto a platos típicos de la cocina romana y pizzas, dos de los grandes protagonistas de la restauración en la capital del país, también la Ambasciata di Capri cuenta con una oferta de los mismos para el que busque alejarse todavía más del “core” del restaurante.

Los dulces son todos caseros y apetecibles menos los helados, los cuales, lamentablemente son de producción industrial.

Nuestra experiencia

La verdad sea dicho de paso que conocimos el restaurante a través de un amigo español residente en la capital romana y que nos llevó al restaurante principalmente influido por la variedad de comida e, igualmente, por la calidad de la misma.

Después del “paseíllo” inicial del carro de pescado por parte del servicio del restaurante y, de las pertinentes explicaciones, afrontamos la carta con más ganas de que nos recomendasen igualmente los antipasti.

La verdad es que resultó cómodo pero no tan recomendable porque la cantidad de entrantes fue considerable para las 3 personas que compartíamos mesa y mantel.

Traídos todos casi al mismo tiempo, comenzamos con unos marinados, dentro de los cuales destacaríamos las Alici (anchoas).

Alici (anchoas)

Alici (anchoas)

Adicionalmente, y servido de manera parecida a estas últimas, el salmón, igualmente destacable y fácil para ser compartido.

Salmón

Salmón

Un entrante que nos sorprendió fue la fritura de verduras, al parecer, destacadas en la zona costera que rodea a Capri.

Fritura de verduras

Fritura de verduras

Por último un par de raciones a base de cocina meramente local: unos mini canelones y una especie de bizcocho relleno de verduras, de las cuales, posiblemente, nos quedaríamos con lo primero.

En principales lo tuvimos claro desde el principio y la lubina nos sedujo de la misma manera que el camarero nos convenció de que al horno y con patatas, no nos iba a dejar indiferentes.

Lubina al horno con patatas

Lubina al horno con patatas

Pese a que 2 compartimos dicha lubina, el tercero se pidió una carne, la Tagliata Caprese, pudiendo comprobar la enorme cantidad que se sirve – no pudo con ella – y, sobre todo, la excepcional calidad de la carne.

La cena no dio para mucho más que para un par de Sorbetes de limón, bastante digestivos y necesarios, a tener del homenaje gastronómico que nos habíamos dado.

Bodega

La oferta es limitada, con referencias únicamente nacionales. Los vinos de las principales y mejores denominaciones de origen – Brunello di Montalcino, Rosso di Montalcino,  Valpolicella – suelen ser de precios bastante elevados – € 60-70 por botella – dejando un hueco enorme hasta llegar a los vinos más normales, en el entorno de €20 por botella. Tal fue nuestra elección, un Montepulciano, preferido por el servicio antes que cualquier Chianti, nuestra intención inicial dentro de los tintos.

Sobremesa

Si bien no es un sitio desagradable, tampoco creemos que sea el sitio ideal para una buena sobremesa. Recomendamos disfrutar de una comida larga, relajada, pausada y concluida por un licor, invitación de la casa pero sin mayores pretensiones.

Servicio

El servicio es muy atento – a veces puede ser un poco cansino – pero en general y, tal y como decíamos anteriormente, bastante crucial a la hora de realizar la elección de comida.

Precio

El precio a la carta en media y con un vino corriente, se va fácil a los  € 55 por persona, bastante en línea con el resto de restaurantes de pescado de la ciudad y, sobre todo, acorde con la calidad ofrecida.

Conclusión

Un sitio más de pescado en la ciudad – pronto haremos un artículo ad hoc – donde celebrar múltiples acontecimientos – desde celebraciones de grupo a cenas más tranquilas y, hasta cierto punto románticas – y en donde la calidad de sus productos está asegurada. A nosotros, ya nos ha ganado..

Multimedia

Fotos

Todas las fotos, junto con las que hicimos del interior del local, se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum de Ambasciata di Capri está aquí -.

Acceso a fotografías

Comentarios

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  1. [...] sí antes lo decimos – ver nuestro artículo sobre la Ambasciata di Capri – antes recaemos. Parece que hemos descubierto en Roma (ver aquí nuestro artículo general sobre [...]



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