Osteria Artidoro – Milán (Italia)

Vista del comedor

Vista del comedor

La Osteria Artidoro es un restaurante situado en el centro de Milán, a un palmo del Castello Sforzesco y en pleno barrio financiero de la ciudad. Se trata de un restaurante peculiar ya que no únicamente destaca por su oferta en cocina italiana regional o por su notable carta de vinos y champagnes sino por servir como espacio de exposición a artistas modernos, más o menos consagrados. Lugar idóneo para una comida de negocios pero, igualmente, para una cena o un brunch de fin de semana, el restaurante destaca por su buena relación calidad-precio tanto en las opciones a la carta como en el menú de comida entre semana. Una clientela selecta, muy local y ejecutiva, se deja notar fundamentalmente entre semana para dar paso a un ambiente más relajado durante el fin de semana.

Localización

El restaurante se encuentra convenientemente situado en el centro de Milán, muy cerca del Castello Sforzesco, uno de los emblemas de la ciudad. La verdad es que destaca su conveniencia por la cercanía tanto al barrio financiero, a la Via Dante, una de las principales arterias comerciales de la ciudad y, como no, al Duomo, centro neurálgico de la capital lombarda. 

Dirección: Via Camperio, 15; 20123 Milán

Teléfono: + 39 (0) 280 57 386

Web: http://www.artidoro.it

Ambiente

El local no es muy grande y el primer contacto visual con el mismo se produce desde la misma calle, toda vez que cuenta con unas cristaleras con vistas a la Via Camperio, la pequeña calle donde se ubica. La pequeña entrada conduce a un pequeño comedor, parte con vistas a la mencionada vía, parte más recogido e íntimo.

En general el local está muy bien acondicionado y estructurado de acuerdo a los principales clientes que lo visitan, básicamente ejecutivos en reuniones de negocios o comidas más distendidas pero siempre con el trabajo como tema en común.

Vista del interior

Vista del interior

Si bien las mesas podrían tener una separación mayor entre ellas, la acústica es muy buena, ayudada de igual modo por el bajo volumen en el que se mantienen las conversaciones.

Estructurado en una única planta a ras de suelo, parte del mismo da a la calle y parte a una parte interior más tranquila, casi a modo de reservado.

La decoración es tradicional, con mesas y sillas lacadas en blanco y cuadros de estilo moderno colgados de sus paredes. Los mismos rotan con frecuencia en el restaurante toda vez que muchos de ellos se encuentran en régimen de “préstamo” por parte de artistas que buscan en Artidoro una galería de arte alternativa.

Vista del interior con un cuadro al fondo

Vista del interior con un cuadro al fondo

Carta

La carta de Artidoro es bastante básica, centrada en platos tradicionales de la cocina lombarda y de la vecina región de Emilio-Romagna. Al margen de la carta en sí, uno puede disfrutar de un menú diario ofrecido a la hora de la comida.

Ya que la web ofrece información puntual de las opciones, diremos como orientación general que dentro de los antipasti destacan fundamentalmente los embutidos, fundamentalmente el salami, la mortadela y el Prosciutto di Parma. Adicionalmente y dentro de los entrantes ideales para ser compartidos, la Parmiggiana di melanzane con Mozzarella di Buffala es uno de los destacados.

Dentro de los principales diremos que Artidoro es un restaurante especializado en pastas y carnes. Las pastas son variadas y se combinan con verduras y carnes; las carnes, tanto en cortes tradicionales o en tartare, servidas con su guarnición, destacan por encima del resto de opciones de la carta.

En dulces, cualquiera de los postres son caseros e igualmente recomendables.

A diario y tal como comentábamos anteriormente, se ofrece entre semana un menú del día como opción de comida que incluye igualmente especialidades del día que también se ofrecen fuera de carta.

Adicionalmente y en fin de semana, el restaurante amplía sus posibilidades con un menú de brunch en línea con el que uno se puede encontrar en otros establecimientos de la ciudad.

Nuestra experiencia

Nuestra visita a Artidoro se produjo, muy apropiadamente, con motivo de una comida de negocios. Comenzamos nuestra comida de grupo con unos platos de embutido acompañados de distintos tipos de pan.

Posteriormente escogimos un plato cada uno, mezcla de pasta y carne. Tortelli al gorgonzola era la especialidad del día en pasta mientras que en carnes, la elección se ciñó al Filetto di Manzo, filete de vaca servido con guarnición.

No tomamos postre pero sí café, de la calidad esperada.

Bodega

La selección de vinos incluye 300 referencias de vinos italianos así como una buena variedad de champagnes, algo no tan usual en otros restaurantes de la ciudad.

Sobremesa

La sobremesa es uno de los alicientes de Artidoro, particularmente si uno ha escogido el restaurante como centro de reunión de negocios. A ello claramente ayuda el servicio del local, el cual se muestra muy flexible si uno quiere prolongar su sobremesa en el local.

Servicio

Muy atento desde la llegada, ofrece un aperitivo de la casa y tiempo suficiente para la elección, a la cual ayuda enormemente, tanto para opciones a la carta como con las especialidades del día.

Precio

El precio medio de una comida o cena a la carta, con vino y postre, es de unos 40-45 euros por persona. El menú de comida se ofrece entre semana y ofrece muy buena relación calidad-precio, pudiendo uno comer por unos 25 euros por persona.

Conclusión

En definitiva, una opción más dentro de la ciudad de Milán, recomendado a aquellos que quieran celebrar una comida de negocios en un restaurante muy apropiado para ello y a precios mucho más convenientes que los de otros locales destinados a una clientela ejecutiva en la ciudad.

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