Al Vecchio Porco – Milán (Italia)

Exterior

Exterior

“Nunca te acostarás sin saber una cosa más” dice un refrán que bien se podría aplicar al contexto del turismo y al conocimiento de determinados barrios de grandes ciudades. Tal es el caso de Milán y la zona vecina a Porta Garibaldi, cercana a la Fiera di Milano y ubicación del Chinatown local. Sin mucho atractivo turístico este peculiar barrio de la periferia norte de la capital lombarda es el hogar de determinados hoteles y restaurantes cuya principal fuente de clientes son aquellos que visitan la feria de la ciudad. Al Vecchio Porco es el restaurante más conocido del entorno, un lugar donde se reúnen locales y ejecutivos al calor de una cocina italiana que poder degustar en su zona de restaurante, en su pequeña cantina, o, cuando el tiempo acompaña, en la zona exterior ajardinada.  El cerdo, presente en el nombre del local, lo es igualmente en su interior y en todo lo que se refiere a decoración.  El precio es medio-alto, en particular en relación a la calidad de comida ofrecida.

Localización de Al Vecchio Porco

El restaurante se ubica en una pequeña calle del Chinatown local, frente al Hotel Hermitage y siendo su dirección exacta:

Dirección: Via Messina, 8; 20154 Milán (Italia)

Teléfono: + 39 (0) 231 38 62

Web: http://www.alvecchioporco.it/

Ambiente de Al Vecchio Porco

La verdad es que Al Vecchio Porco sorprende en todos los sentidos empezando por el tipo de local que es en una zona como en la que se encuentra y terminando por el tipo de clientela que lo frecuenta y de la que luego hablaremos.

El local se compone de 3 ambientes: la cantina, el restaurante y la terraza.

La cantina es el primero de los 3 y el que uno se encuentra nada más atravesar la puerta de entrada al local. Se trata de un espacio más reducido que el resto, cercano a la cocina y, normalmente, mucho más ruidoso y bullanguero.

Cantina

Cantina

Destaca en la cantina la decoración a base de todo tipo de objetos, cuadros, posters o fotografías de cerdos, animal que da nombre al restaurante.

Detalle del interior

Detalle del interior

El siguiente de los ambientes es el restaurante en sí, compuesto por un comedor de dimensiones mayores, más tranquilo y con las mesas más espaciadas entre sí.

El último ambiente es la terraza, al aire libre e ideal para la época de primavera-verano, rodeada por plantas y flores y en contacto directo con el cruce de callejuelas en donde se ubica el restaurante.

Zona de terraza vista desde el exterior

Zona de terraza vista desde el exterior

La clientela es fundamentalmente local, con la excepción de algunos turistas que se acercan desde el vecino Hotel Hermitage. Debido a su proximidad a la Fira de Milano cuenta igualmente con un público ejecutivo, fundamentalmente a la hora de la comida.

Los horarios son bastante convenientes, algo no tan común en Milán, pudiendo comer y cenar hasta bastante tarde, a diario y durante el fin de semana.

Carta de Al Vecchio Porco

La carta de Al Vecchio Porco se compone de platos típicos de la cocina italiana tradicional donde, al margen de platos a base del ínclito cerdo, la pasta, el risotto y otras carnes y pescados completan una carta no demasiado extensa. Destacan en particular platos típicos de la cocina sarda.

La carta en sí se compone de antipasti, fundamentalmente a base de ensaladas, mozzarella, “bruschette”, “carpaci” y, en general, otros platos individuales o para compartir por un número reducido de personas como los “Involtini di melanzane gratinati con ricotta e pinoli”, berenjena gratinada con ricotta y piñones.

La pasta ocupa un lugar privilegiado en la carta y así las “Lorighittas con moscardini di Mazzara” – una pasta sarda combinada con pequeños pulpitos – los “Fussili con bufala” o los “Gnocchi con crema basilico” son los platos más destacados.

En pescados destaca la “tagliata di spada al pepe verde” – pez espada a la brasa – o el “filetto di rombo con bottarga di muggine”, filete de rodaballo con huevas de atún.

En carnes y aparte de cerdo destacan otros platos a base de tenera y cordero como el “Spinacino di vitello farcito” o el “Carré di agnello al forno glassato”.

Mención especial merecen los postres, todos caseros y compuestos por una variedad de tartas, helados y frutas combinados con postres típicos de la gastronomía italiana en general.

Nuestra experiencia en Al Vecchio Porco

Lo descubrimos de casualidad para una cena individual y, por tanto, la misma tampoco fue demasiado opípara.

Como la idea era la de disfrutar de un plato principal y un postre escogimos para empezar un plato a base de Mozzarella di bufala con tomate y aceite de oliva virgen, nada del otro jueves en cuanto a calidad de la mozzarella en particular.

Mozzarella di bufala con tomate

Mozzarella di bufala con tomate

El plato principal fue una pasta, una de las especialidades de la casa: “Straccetti di pasta fresca al ragú di filetto”, un plato abundante, quizás un poco contundente para una cena.

Straccetti di pasta fresca al ragú di filetto

Straccetti di pasta fresca al ragú di filetto

Si bien fue complicado elegir postre debido a la oferta de 10-15 opciones, finalizamos la cena con una tarta a base de frambuesas y que ciertamente no nos defraudó.

Tarta de frambuesa

Tarta de frambuesa

Bodega de Al Vecchio Porco

Los vinos son fundamentalmente italianos y la carta – extensa pero poco profunda – recoge vinos de distintas denominaciones de origen nacionales. Nosotros nos quedamos con un par de cervezas Ichnusa, la cerveza sarda por excelencia.

Birra Ichnusa

Birra Ichnusa

Sobremesa en Al Vecchio Porco

El hecho de que disponga de zona reservada y terraza a modo de jardín aumenta el aliciente del local para ser aprovechado a modo de sobremesa. Se puede esperar una oferta correcta a base de licores si bien los combinados y otras bebidas alcohólicas brillan por su ausencia.

Servicio de Al Vecchio Porco

El servicio es correcto sin más y bastante hace con servir lo más rápido posible a una clientela que casi siempre mantiene el aforo del local casi completo.

Precio

Del precio podría decirse que es alto para la calidad de platos que se sirven, situándose en media y sin bebida en los € 35 por persona.

Conclusión

Claramente hemos conocido sitios mucho más recomendables y con una relación calidad-precio mejor que Al Vecchio Porco. Dejando al lado el precio y su ambiente ruidoso sí nos pareció un lugar a tener en cuenta sí uno visita esta parte de la ciudad, en particular por trabajo en la Fiera di Milano, sede de numerosas ferias a lo largo del año. La posibilidad de contar con un reservado y su zona de terraza-jardín, particularmente en un área de la ciudad tan urbana, son 2 alicientes que rara vez uno encontrará en los escasos restaurantes cercanos.

Multimedia

Fotos

Todas las fotos, junto con las que hicimos del interior del local, se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum de Al Vecchio Porco está aquí -.

Acceso a fotografías

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