Chez Albert– Biarritz (Francia)

Exterior

Exterior

Hemos tenido la suerte de pasar recientemente un fin de semana en el País Vasco Francés, teniendo en Biarritz al principal protagonista de nuestro viaje. En una zona donde los pescados y mariscos son los protagonistas, la visita a Chez Albert – uno de los clásicos de la localidad vasco-francesa – era indispensable. En el antiguo puerto de pescadores Chez Albert cuenta con un encanto mayor en su emplazamiento y local en sí que en la comida que ofrece, una cocina a base de pescados y mariscos de la que se podría esperar más. Siempre repleto debido al tirón entre la clientela turística, el precio es quizás un poco elevado para lo que realmente se ofrece.

Localización

El puerto de los pescadores es una de las zonas más bonitas de Biarritz, situado frente al Rocher de la Vierge y en las cercanías de la Place Sainte-Eugénie, en pleno paseo marítimo de la localidad.

Vista del puerto de los pescadores

Vista del puerto de los pescadores

Su dirección exacta es:

Dirección: 51 Allée Port des Pêcheurs  – 64200 Biarritz (Francia)

Teléfono: +33 (0) 5 59 24 43 84

Web: http://www.chezalbert-restaurant-biarritz.fr/

Ambiente

Chez Albert es el típico restaurante marinero, de los que tanto abundan en esta parte de la costa francesa. Decorado con motivos marineros y en madera el restaurante es un local alargado en el que el espacio está aprovechado al máximo.

Vista del interior

Vista del interior

La más o menos limitada capacidad de su interior se compensa con su terraza exterior, abierta en las épocas de tiempo más benigno.

Las mesas están bastantes cercanas las unas de las otras con lo que es bastante complicado que las conversaciones no se entremezclen.

Vista del interior del restaurante

Vista del interior del restaurante

La clientela a la que se orienta Chez Albert es fundamentalmente de edad media-alta, predominando una clientela turística, fundamentalmente francesa pero igualmente internacional.

Carta

Chez Albert ofrece una carta típica de restaurante marinero, centrada en entrantes, pescados y mariscos, ofreciendo igualmente algún plato de carne y arroz pero de manera residual.

Los entrantes son fundamentalmente fríos, en muchos de los casos pensados para ser compartidos como en el caso de los crustáceos, los mejillones y similares.

Los pescados son la estrella en los principales y, al pescado del día, se unen clásicos como la merluza, la dorada, el salmón o los salmonetes, los cuales no fallan en la carta a lo largo de todo el año. Se ofrecen distintas maneras de preparar los pescados, cocidos, a la plancha, etc.

En mariscos predominan las fuentes para compartir en la que se incluyen principalmente ostras, langostinos y cigalas. La langosta a la plancha es igualmente otra de las especialidades de Chez Albert.

Sin entrar en las carnes – claramente no es el lugar para pedir algún plato a base de cordero o cualquier otra carne típica de la zona – y con la excepción de alguna sopa y arroz con pescado, el resto de la carta, en lo que a quesos y postres se refiere, flojea bastante.

Nuestra experiencia

En una cena para dos en un domingo nos sorprendió en primer lugar el aforo completo que presentaba el restaurante.

Centrándonos en la cena en sí diremos que empezamos compartiendo unas cigalas cocidas, bastante insípidas, servidas con mayonesa y con una pizca de sal de chile.

Cigalas

Cigalas

Posteriormente escogimos un principal cada uno, ambos pescados. En concreto, una dorada a la plancha, acompañada por puré de patatas.

Dorada a la plancha

Dorada a la plancha

Adicionalmente merluza a la plancha, servida con puré de patatas y una salsa a acompañada de pimientos fritos, rojos y verdes.

Merluza

Merluza

En los postres y pese a lo corto de la carta escogimos un postre a base de fresas sobre una base de hojaldre, acompañadas de helado de chocolate.

Fresas con helado de chocolate

Fresas con helado de chocolate

Bodega

La carta de vinos es bastante normal, con referencias nacionales tanto en champagnes como en vinos, predominando los blancos sobre los tintos y rosados. En concreto elegimos un blanco de Sancerre, Les Tuilières, de la cosecha de 2011 y 100 % a base de uva Sauvignon.

Sobremesa

El restaurante no es el más propicio para prolongar una comida o cena, si cabe más en su terraza en el interior, aprovechando las noches de buen tiempo.

Servicio

Desesperadamente lento la verdad es que no es propio de un restaurante que conserva la vitola de uno de los referentes en la ciudad en lo que a pescados y mariscos se refiere.

Precio

Depende de sí uno escoge o no marisco así como del vino elegido pero, en media y sin vino, el precio por persona se sitúa en los € 40 por persona.

Conclusión

Engañaríamos si dijésemos que Chez Albert merece la reputación que tiene en la ciudad. Nos pareció un restaurante bastante sobrevalorado en donde la calidad de los pescados y mariscos, materia prima de su oferta, dista mucho de ser superior y la definiríamos más bien como corriente. En fin, que salvo por la terraza, la conveniencia de sus horarios y su animación en cualquier época y día del año, realmente hay más y mejores restaurantes marineros en la costa vasco-francesa.

Multimedia

Fotos

Todas las fotos, junto con las que hicimos del interior del local, se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum de Chez Albert está aquí -.

Acceso a fotografías

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