O Sexto Pino – Ferrol, La Coruña (España)

Junio 23, 2010 by marylebone  
Categoría Galicia

Exterior

Exterior

Si hay un sitio apreciado por los ferrolanos y demás visitantes de la ciudad ese es O Sexto Pino, un restaurante en las afueras de la ciudad que sirve cocina gallega tradicional. Posiblemente junto con el Meson Meirás es uno de los mejores lugares de la ciudad si uno quiere comer buena comida gallega y pagar relativamente poco. Tapas, raciones y algún que otro plato principal son los alicientes de O Sexto Pino, ubicado en unas cabañas de madera en las cercanías de la zona deportiva de La Malata. La clientela es gente de toda la vida que, dejando a un lado el aspecto exterior bastante descuidado del local, se queda con un interior agradable, un servicio correcto y, sobre todo, una comida gallega casera como pocas se ofrecen en la zona.

Localización

O Sexto Pino se ubica en las afueras de la ciudad pero no demasiado lejos del centro si bien se requiere coche para llegar al mismo. Pasada la zona portuaria y justo a la salida de Ferrol se erige la zona de La Malata, con el estadio de fútbol y la Feria Internacional de Muestras como construcciones más significativas. Cerca del primero y en medio de una gran explanada, anexa a un pabellón y con vistas a la ría, se ubica el restaurante, siendo su dirección exacta:

Dirección: Carretera de La Cabana – 15590 Ferrol (La Coruña)

Teléfono: +34 981 320 003

Web: n.d.

Ambiente

El restaurante es todo un clásico entre los ferrolanos, siendo un referente de comidas de fin de semana para muchas familias que encuentran en su ambiente acogedor y familiar un complemento perfecto a su comida casera.

Como apuntábamos anteriormente, el restaurante se ubica en unas cabañas de madera unidas entre sí. El aspecto exterior da la impresión de un sitio “cutre” pero gana en su interior en comparación. De todos modos, recalcamos el carácter entre bar y mesón gallego de O Sexto Pino y para evitar llevarse engaños posteriormente.

La primera de las cabañas es más bien una especie de bar, entorno a una barra principal y unas cuantas mesas, si bien permite igualmente comer o cenar en la misma; la segunda es el comedor en sí, más acogedora y mejor acondicionada que la anterior.

En general el interior no destaca por su decoración sino por su sencilla estructura de madera a modo de refugio invernal, la época, junto al otoño, cuando más apetece visitar O Sexto Pino y disfrutar de su cocina, particularmente compuesta por platos calientes.  Ese es quizás un poco el aliciente y la desventaja del restaurante ya que en primavera y verano un espacio exterior a modo de terraza sería más que apetecible.

Carta

Hablar de la carta en O Sexto Pino es ceñirse al “sota, caballo, rey” de la cocina gallega casera que uno se puede imaginar. Ni siquiera podemos recordar si las opciones están escritas – creemos que sí – ya que lo que normalmente siempre hemos hecho cuando hemos visitado el restaurante es escuchar pacientemente al camarero recitar las distintas opciones.

A base de tapas o raciones, comenzamos por nuestro repaso a las opciones en comida por los platos de cuchara. Los callos – a la gallega – o el caldo – obviamente gallego – son elecciones igualmente válidas en O Sexto Pino, particularmente para entrar en calor los días de frío.

Pasándonos al tenedor, las alternativas son varias. La verdad es que todas son igualmente apetecibles y fácilmente compartibles, destacando particularmente las croquetas y los pimientos de Padrón como inicio y la tortilla de patata y, especialmente, el rajo – carne de cerdo – con patatas como colofón.

Adicionalmente y no tan destacables, el pulpo a la gallega o las empanadas son también otras alternativas.

Para concluir, los postres caseros son muy recomendables, en especial las tartas, como la de queso o la de chocolate.

Nuestra experiencia

Siempre hemos ido a O Sexto Pino con motivo de comidas de grupo y casi siempre nos hemos atenido a la comida clásica del lugar que no se sale mucho de la anteriormente resaltada.

Las raciones son bastante grandes con lo que, si no se tiene mucha hambre, las tapas son de un tamaño perfecto, particularmente para cenas entre dos. Baste citar como ejemplo de las cantidades el de los platos de cuchara donde normalmente se deja el cuenco en el centro de la mesa para servir “a voluntad”.

En general y como consejo final, una tapa para cada 2 o una ración para cada 3 o incluso 4, es lo ideal, dejando al gusto de cada uno el número a pedir según el hambre que se tenga.

Bodega

Bastante discreta, en línea con lo que uno se podría esperar de este tipo de restaurantes. Vinos gallegos, fundamentalmente blancos y tintos nacionales, fundamentalmente de Rioja, son las opciones en caldos que ofrece el local, bien en botella, bien por copas individuales.  

Sobremesa

Claramente y pese a lo acogedor que pueda ser, no es el sitio más idóneo para una sobremesa al uso.

Servicio

Bastante amable y rápido, es de gran ayuda, particularmente para conocer platos del día, fuera de las opciones habituales.

Precio

Es quizás uno de los puntos fuertes del lugar ya que por no más de € 20 por persona uno puede comer o cenar muy dignamente, bebida incluida. Sin duda, pocos lugares en la ciudad pueden ofrecer una cocina casera de calidad a precios tan bajos.

Conclusión

O Sexto Pino es un lugar para disfrutar sabiendo, eso sí, a lo que se va, que no es otra cosa que a disfrutar de una buena cocina gallega casera en un ambiente muy familiar. El hecho de que su emplazamiento pudiese mejorar en cuanto a aspecto exterior e interior ya es harina de otro costal pero, lo que si esperamos, es que su comida no cambie y su precio, si puede ser, tampoco…

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