WU BALL Viena

Febrero 12, 2010 by javi  
Categoría Estuvimos Allí

Salón principal

Salón principal

Dicen que en cada viaje que hacemos las personas, corremos el riesgo de conocer a alguien o algo que nos deje un poso duradero. Quienes compartieron conmigo esta experiencia el pasado mes de enero, pueden imaginarse de que hablo. Para el resto, voy a intentar explicarme.

Según me contaron, la temporada de vals en Austria va, más o menos, de noviembre a febrero. En este tiempo, se celebran tan magnos eventos, casi semanalmente. Es imposible entender a que se debe tal devoción por estos actos, y disfrutarlo en carnes propias, si no nos remontamos a las razones verdaderas por las que se celebraban en un pasado, y se siguen celebrando ahora.

En un tiempo que ha sido retratado con mas o menos fidelidad en películas que mostraban la vida de Sissi Emperatriz, la clase noble de la sociedad, como en el resto del mundo, velaba por que su descendencia no mezclara su sangre con otras clases sociales. De hecho, los progenitores de Sissi contrajeron un matrimonio concertado.

Los vals pues eran la forma en la que la alta sociedad se juntaba, un importante acto social, e incluso su presentación en sociedad. Sin duda, una bella forma de relacionarse que aun perdura con fuerza en nuestros días.

Es en el palacio de Hofburg, donde se sigue albergando año tras años uno de los vals más concurridos y quizá abiertos en Viena. Tal vez conocido por haber sido residencia de Sissi, albergó a la mayor parte del a realeza austriaca durante más de 600 años, en muchas ocasiones, como residencia de invierno. Ahora es uno de los lugares turísticos más visitados de Viena.

Fachada del palacio

Fachada del palacio

El fin de semana después de reyes pusimos rumbo a la capital austriaca para asistir  a tan bello acto en un marco incomparable.

Las entradas, normalmente se pueden comprar por Internet, www.wuball.at. WU son las siglas de la universidad de Viena, al parecer, cada año, una facultad es la encargada de organizar el baile. Nuestros estudiantes de erasmus no deberían pues tener ningún problema en conseguir entradas.

En cuanto a la vestimenta, las normas son claras, las chicas de largo y los chicos de esmoquin. Y a ser posible un buen abrigo, una bonita bufanda, y un cómodo par de guantes, porque el frío en Viena a principios de enero suele ser bastante intenso.

Iberia es la única compañía que tiene un vuelo directo a Viena. Por lo que allí nos embarcamos, con nuestros porta-trajes. El vuelo ya comenzaba bien.

Hacia las 8 de la tarde o más bien noche, entramos en el palacio. La imagen fue irrepetible: un hall espectacular, con unas escaleras al fondo, llenas de gente transitandolas en manifestación. La propia arquitectura del palacio, cientos de personas vestidas de etiqueta, sobre todo cientos de mujeres vestidas de largo, subiendo por esas escaleras gigantescas… es una imagen que no me puedo borrar del a cabeza, y era solo la entrada.

Escaleras del palacio

Escaleras del palacio

En el piso de arriba, un gran salón flanqueado por mesas, y un escenario al fondo, era el lugar donde tendría lugar el llamado baile de debutantes. Es en este evento donde se presentan en sociedad las jóvenes austriacas. Lo equivalente a lo que aquí llamaríamos una puesta de largo.

El baile de las debutantes tiene una puesta en escena increíble. Numerosas parejas entran en el salón, ellas todas vestidas de blanco, donde bailan formando un espectáculo precioso para la vista. Salón que más adelante se usa para que quien quiera pueda bailar el vals, u otros bailes que luego describiremos con más detalle.

Entrada de las debutantes

Entrada de las debutantes

Baile de las debutantes

Baile de las debutantes

El palacio se compone por una multitud de salones, la mayoría de ellos plagados de mesas que se pueden reservar con antelación. En dos de los salones, se brindan actuaciones de grupos musicales que tocan un poco de todo, mientras en el salón principal continúan los bailes tradicionales.

Además, se habilita una zona de discoteca, donde atención no se puede entrar con ningún vaso en la mano.. De hecho, el tema de la bebida y la comida, hay que comentarlo. Las copas son bastante caras y cortas. Nuestra solución fue comprar una botella de licor, y llevarla, cubitera en mano, a nuestra mesa. Se extrañaba la gente, pero total, ellos hacían lo mismo con botellas de vino, así que cual es la diferencia?

Respecto a la comida, mejor ir cenado, o merendado, porque lo unico que sirven son perritos, hamburguesas, y poco más. Parece que no pega verdad, en un marco tan elegante.

Pasa la noche, pasan las horas, y doy gracias porque tuve la oportunidad de vivir una de  las experiencias más divertidas y curiosas.

Andando por el salón principal, mi austriaco amigo Michael, con quien me reencontré en el palacio, tras años sin vernos, escuchó decir algo en alemán por un micrófono y rápidamente literalmente “enganchó” una bella compatriota a quien le preguntó si le importaba bailar conmigo. Pero ¿bailar que?

En cuestión de segundos, cientos de personas en un salón como un campo de fútbol se organizaron para hacer filas, unas enfrente de las otras, todo parejas con las mujeres a la derecha de los hombres. Muchas filas kilométricas.

Entonces, con un micrófono, en un supongo que perfecto alemán, el maestro de ceremonias empezaba a dar las instrucciones de lo que había que hacer. Reverencia con el de alante, vuelta con tu pareja, cambio de pareja con los de alante, reverencia en diagonal, vuelta con tu postiza pareja, y regreso con tu pareja, que tiene que quedar a la derecha. Esto es un ejemplo para hacernos a la idea. Primero despacio, un par de pruebas, y después con música a toda velocidad.

El maestro de ceremonias

El maestro de ceremonias

Imaginaos a alguien, sin entender nada, algo mareado porque las burbujas de la coca cola se habían subido a la cabeza. La gente de alrededor, con quien ese alguien, o más bien yo, tenia que bailar, lejos de molestarse por mi torpeza, se afanaban en explicarme como proceder. ¿Quizá para que no les fastidiara la fiesta?

Sé que no, porque la amabilidad de la que hicieron gala todos los austriacos que tuve la oportunidad de conocer estuvo fuera de cualquier unidad de medida.

Los mejor de todo es que, tras terminar cada uno de estos mini bailes, quien quisiera podía coger a su pareja y correr arriba y abajo, entre la gente enfrentada de su fila, sorteando a los demás corredores, y frenando con un autentico deslizamiento por la tarima, verdaderamente alucinante.

Momento del baile

Momento del baile

Pero lo más increiblede todo es lo siguiente: pensad en un momento en vosotros mismos, sosteniendo la mano izquierda de una bella dama, mientras hacéis reverencias con una persona vestida de militar. ¿Es ridículo cierto? Para los españoles desde luego lo parece.

Pero la gran belleza de este acto social, radica precisamente en su aparente simpleza, en lo supuestamente naif del propio baile. Ahí fue donde realmente me di cuenta que hoy en día, este tipo de actos, bailes o como se quiera llamar, no solo es la reminiscencia de una antigua tradición. Sino que realmente sigue siendo la manera de socializar, de conocerse, de la sociedad austriaca. En concreto, este divertido baile que os he descrito, nació con la pretensión de romper las barreras entre los jóvenes para que se conocieran, hablaran,…

Y la verdad es que es brillante, divertido e insisto en mi agradecimiento a todos los que alrededor de mi, no dejaron que abandonara las varias veces que lo intenté, porque duró un buen rato! El nombre del baile, no lo recuerdo.

Como buenos españolitos, casi tuvimos que pedir las llaves del palacio para cerrar, ya que nos costaba abandonar. Hasta las 5 o 6 de la mañana duró.

Quiero volver a mencionar la extremada amabilidad de todas las personas que allí conocimos y que nos demostraron su encanto con que gente de otros países compartieran con ellos tan bonito evento.

Mi maleta de vuelta iba llena de un montón de bonitas experiencias, y algo más, que dan la razón a quienes pronunciaron la frase con la que comienza este artículo.

Sin duda, es una experiencia que repetiré.

Aquí podeis ver algunos videos que animan las fotos.

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