Maratón de Londres – Londres (Reino Unido)

Abril 28, 2010 by marylebone  
Categoría Estuvimos Allí, Gran Bretaña

Tal y como avanzábamos en nuestro reciente post, a modo de aperitivo, sobre la previa del maratón de Londres (ver aquí nuestro artículo), el pasado domingo tuvimos la ocasión de participar en un evento de tal importancia a nivel social y deportivo, tanto para la ciudad de Londres como a nivel mundial. Este post pretende hacer un repaso del considerado como uno de los “5 Grandes” así como de plasmar nuestra experiencia en la 30 edición del mismo. Serán inevitables las comparaciones con nuestra reciente experiencia en el Maratón de Nueva York (ver aquí nuestro artículo), la “madre” de todos los maratones.

La obtención del dorsal

Lo comentábamos en nuestro post previo (ver aquí nuestro artículo) y volvemos a daros un par de ideas sobre como participar en el mismo.

El Maratón de Londres es el mayor evento de “fundraising” – obtención de fondos – con fines caritativos de todo el Reino Unido. No es de extrañar que más del 80% de los corredores lo hacen por una noble causa, pidiendo para ello dinero a sus familiares y amigos, dinero que se destina a la asociación caritativa o benéfica para la que corren.

Los corredores suelen llevar camisetas de las charity

Los corredores suelen llevar camisetas de las "charity"

El 20% restante se destina fundamentalmente a corredores que acreditan unas marcas determinadas – élite y quasi élite – con lo que las opciones para el público general se reducen a un “ballot” o lotería de dorsales. Si bien existen más opciones para los residentes en el Reino Unido – hay una lotería específica para aquellos que viven en el país – tanto la dirigida a corredores internacionales como la mencionada versión británica, ofrecen pocas esperanzas de conseguir un dorsal a través de las mismas. Baste decir que para esta última edición se recibieron cerca de 125.000 solicitudes, considerando que el total de corredores que participaron fue de 36.000.

Corredor de élite en plena carrera

Corredor de élite en plena carrera

En definitiva, si uno quiere correr en Londres y no es profesional – o casi – necesita contactar a una “charity” y conseguir que le concedan uno de los dorsales a su disposición con el compromiso de conseguir un minino de fondos – entorno a las £ 1.500 es la media – para dicha asociación.

Para el que quiera tentar a la suerte, el tramo internacional del “ballot”, abre las solicitudes para el mismo el día 4 de Mayo de 2010 y está limitado a 125.000 solicitudes.

Por cierto, nosotros conseguimos el dorsal gracias a nuestros amigos Silvia y Rafa y su fantástica asociación benéfica Miracles.

La preparación

Hablamos largo y tendido de la preparación física y alimenticia para un maratón en nuestro post sobre el maratón de Nueva York (ver aquí nuestro artículo). Os invitamos a consultarlo ya que creemos que es una información que no pasa de moda y que sirve de mucha ayuda, independientemente del maratón que se afronte.

La logística

La verdad es que resulta mucho más sencilla que en comparación con otros maratones – el de Nueva York sin ir más lejos – particularmente para los corredores venidos de otras partes de Europa.

Como siempre y para los que viajan desde otras latitudes del planeta, la eliminación de cualquier rastro de jet-lag – con llegar 2 días antes creemos que es suficiente – juega un papel fundamental para que el organismo no falle en el día clave.

En Londres es todo más sencillo, siendo las comunicaciones con el punto de partida – en el parque de Greenwichbastante sencillas. Vía metro, tren o, incluso, en coche particular, se puede llegar fácilmente a la zona de salida.

En cuestión de alojamiento, así como otros consejos sobre restaurantes e información sobre la ciudad, os invitamos a visitar nuestro post sobre Londres (ver aquí nuestro artículo).

Los días previos

Desde el jueves previo la carrera – siempre tiene lugar en domingo, por cierto – el Excel, un centro de convenciones y eventos, es el centro neurálgico de las operaciones previas. Allí es a donde uno se debe dirigir para recoger el kit de corredor, debidamente acreditado con una identificación personal así como con la carta de confirmación de dorsal.

Resulta bastante sencillo todo el proceso y en 5-10 minutos uno puede salir del recinto con todos los deberes hechos. Sin embargo y como uno puede imaginar, el Excel va mucho más allá y se convierte en un foro incomparable en el que se encuentran ubicados en su correspondiente stand los principales sponsors del maratón, diversas tiendas de deporte, tecnología, alimentación, las organizaciones benéficas que participan en el evento y, sobre todo, los corredores que tomarán parte en el mismo.

Desde un masaje previo a comprarse equipación deportiva o, tal vez, alimentación para el evento, el Excel también reúne a organizadores de otras carreras alrededor del planeta. También es quizás el momento de decidir si correr disfrazado o no, algo que da mucho colorido a la carrera.

Corredor disfrazado

Corredor disfrazado

Recomendamos en cualquier caso acudir al Excel lo antes posible y evitar dejarlo para el último momento ya que el sábado suele recibir el mayor número de visitantes.

Respecto al día previo, lo que decimos siempre y que no es más que no permanecer mucho de pie durante el día, salir a trotar suavemente por la mañana y disfrutar de una buena cena a base de pasta que permita acostarse pronto. Respecto a la cena, la organización del maratón de Londres se encarga puntualmente de la “Pasta night” previa a la carrera y que es un buen momento para relajarse e intercambiar experiencias con otros corredores.

La carrera

Las previas

El maratón de Londres tiene una gran ventaja respecto al de Nueva York y es todo lo referente a las previas durante el día de carrera. Mucho más flexible y menos rígido en cuanto a desplazamiento al punto de partida se refiere, permite levantarse a una hora más razonable y acotar al máximo los tiempos de espera previos al pistoletazo inicial.

El mejor modo de desplazarse a Greenwich, lugar de salida, es vía tren. Charing Cross, Embankment o London Bridge son algunas de las estaciones con trenes directos, gratuitos, al igual que el metro, para los afortunados corredores que participan en la carrera. Recomendamos por experiencia tomar el tren en Charing Cross ya que suele estar menos lleno que en cualquiera de las otras estaciones.

Las paradas de llegada son varias – en Maze Hill suele haber menos tumulto que en la propia de Greenwich – y dependen del color que a uno le asignen, el cual marcará la ubicación en uno u otro punto de partida (hay 3 distintos para los colores rojo, verde y azul).

Si uno decide ir muy pronto le recomendamos abrigarse ya que tendrá que esperar a la intemperie pero creemos que llegar con 1 hora de antelación a la salida es más que suficiente, siendo el trayecto medio desde el centro de Londres de unos 30 minutos.

No hay mucho que hacer en el área de salida, contando, como era de esperar, con diversos stands con agua y bebidas isotónicas, cuartos de baño y, adicionalmente, los camiones donde dejar la ropa y objetos personales que uno recogerá al terminar la carrera.

Respecto a los consejos médicos y fisiológicos os remitimos a nuestro post sobre el maratón de Nueva York (ver aquí nuestro artículo).

La carrera en sí

La carrera comienza a las 9.45 h., excepción hecha de los profesionales y minusválidos, los cuales arranca 45 minutos antes. No es muy llamativa la salida, sin himnos, canciones ni nada por el estilo. Sobriedad y puntualidad británica para una salida en la que cada uno comienza perfectamente ubicado en el grupo correspondiente al color en el que se le encuadra.

Respecto a la carrera en sí, no es fácil hablar de la misma sin caer en la inevitable comparación con la versión neoyorquina. En general la impresión general es que el recorrido no hace justicia a lo que se podría extraer de una ciudad como Londres. Los organizadores deberían tomar como ejemplo las maratones de otras ciudades y, si bien puede suponer un incordio para el tráfico, deberían llevarla por lugares más atractivos y emblemáticos. El hecho de que el 90-95% de la misma trascurra en el este de Londres y en las zonas anexas al río, claramente no ayuda a que la gente acuda y se vuelque con el evento como lo hace en otras ciudades.

En general el trazado es sencillo, muy llano y sin apenas cuestas. Ayudaría a que fuese una carrera rápida, que en cierto modo lo es, de no ser por la estrechez de muchas de las calles, convirtiendo distintas zonas en auténticas ratoneras.

La estrechez de las calles, como en la imagen, es notoria

La estrechez de las calles, como en la imagen, es notoria

Los primeros kilómetros de carrera son de lo más salvable del recorrido, partiendo del parque de Greenwich y toda su zona de influencia, la cual incluye la Greenwich University y otros edificios significativos. Se trata de una zona con mucha animación, bandas de música en vivo y muy similar a gran parte del recorrido de otra media maratón en nuestro bagaje, la Sony Ericsson Run to the Beat.

A partir del kilómetro 10 más o menos, la carrera se convierte en tediosa y uno no ve el momento de llegar al famoso paso por el Tower Bridge, el puente de la Torre de Londres, uno de los mejores momentos de la carrera. Al mismo se llega por Jamaica Road y es, sin duda, uno de los puntos donde mayor número de gente se congrega.

Atravesar el puente de la Torre de Londres es toda una experiencia, al calor de un público que se agolpa durante los siguientes kilómetros con un animar incesante, particularmente hasta que uno atraviesa la pancarta de “Half Marathon”, ecuador de la prueba.

Aquí es donde quizás la organización debería dar una vuelta – nunca mejor dicho – a la carrera ya que, en vez de seguir hacia el oeste, la maratón vira otra vez hacia el este, en un punto, por el que posteriormente se volverá a pasar de camino a meta. Además, es psicológicamente duro ver cómo, cuando uno atraviesa el ecuador de la prueba, en el otro sentido, otros corredores enfilan los kilómetros finales hacia línea de meta.

Mientras unos vienen, otros van...

Mientras unos vienen, otros van...

En fin, volviendo a la carrera, la misma discurre camino hacia la Isle of Dogs, lugar donde se ubica la parte financiera más moderna de la ciudad: Canary Wharf. Si bien la animación va “in crescendo”, mejorando por momentos, la zona de la ciudad no invita más que a atravesarla lo antes posible. Sí puede resultar curioso atravesar Canary Wharf, más sombría que nunca, a la vera de los edificios de los bancos de negocio y demás instituciones financieras.

Nada más salir de Canary Wharf – kilómetro 30 aproximadamente – uno ya va poniendo su mente en la línea de meta, a la cual se llega tras un breve paso por la City. Antes de ello se progresa por la orilla sur del río – Southwark – hasta llegar de nuevo al punto anteriormente mencionado en Tower Bridge, desde donde se enfila la parte final de la carrera.

Corredores en pleno esfuerzo final

Corredores en pleno esfuerzo final

A la vera de Monument comienza un ligero descenso – paso por un viaducto incluido – en dirección a Embankment, vislumbrando las House of Parliament y el mítico Big Ben. Estos últimos 3-4 kilómetros son los verdaderamente destacables de la prueba, tanto por el recorrido en sí como por la incesante animación del público, particularmente de las diferentes charities que acompañan a los corredores durante todo el camino.

Pasado el Big Ben ya unicamente queda bordear Green Park para, doblando a la altura de Buckingham Palace, enfilar la línea de llegada en The Mall.

La post carrera:

Con la vista del Big Ben de un lado y Trafalgar Square del otro, la zona de llegada está bastante bien organizada, tanto para corredores como para espectadores. Después de recibir la medalla y recoger la correspondiente bolsa de bienvenida – la cual incluye una camiseta, comida y bebida – se urge a los corredores a que se dirijan a la zona de encuentro en la explanada de Horse Guards Parade – organizada alfabéticamente – donde encontrar a sus familiares y amigos. Adicionalmente, aquellos que corran para una asociación benéfica, pueden disfrutar de las carpas que las mismas instalan, ofreciendo masajes, comida y las últimas palabras de agradecimiento.

Se echa de menos la existencia de una fiesta post-carrera o algún otro tipo de evento organizado para que los corredores den rienda suelta y se permitan ciertos excesos no cometidos en las semanas y meses previos a la carrera.

El día después

Al margen de no dejar de andar el día de la carrera – nosotros volvimos andando a casa – algo que comentábamos en nuestro artículo sobre la Maratón de Nueva York (ver aquí nuestro artículo), os recordamos visitar el mismo para otro tipo de consejos médicos que ayudarán a una buena recuperación.

Lo que se echa de menos en Londres, algo que demuestra que la maratón pasa por la ciudad pero la ciudad no pasa por la maratón, es que la gente no vive la misma con una intensidad similar a otras. Aquí no hay paseos con medallas al día siguiente o felicitaciones de todo el que aprecia que uno la ha corrido, algo que, sin duda, la hace perder cierto valor como experiencia.

Adicionalmente

Finalmente unos consejos finales, específicos del Maratón de Londres y a los que se pueden añadir todos los genéricos que comentamos en nuestro post sobre el de Nueva York (ver aquí nuestro artículo):

  • El recorrido es llano así que mejor llevar un ritmo constante, tendido, en el que uno se sienta cómodo. No malgastar ni guardar fuerzas para la segunda media o el final ya que el perfil es exactamente igual.
  • Mucho cuidado con el resto de corredores. La estrechez de las calles, los obstáculos en el medio de las mismas y otro sinfín de circunstancias, pueden hacer que uno pierda el equilibrio fácilmente, particularmente en los puntos de reportaje líquido.
  • Intentar correr por el medio de la calzada, marcada con unas líneas rojas y que ayuda a no hacer kilómetros de más.
  • Si se acude como espectador, la zona de Tower Bridge, particularmente una vez cruzado el puente hacia la parte norte del río, es uno de los mejores lugares para ver la carrera. Adicionalmente, cualquier punto ubicado entre Embankment y The Mall es igualmente idóneo.
  • Sonreír al paso por meta y no mirar el reloj o cualquier otro dispositivo. De lo contrario, no saldrá bien la foto oficial del evento.

Conclusión

Puede sonar un poco decepcionante nuestro tono del post pero es que el listón de Nueva York estaba muy alto y, rara vez, podrá ser superado. Siendo asépticos y tomando el Maratón de Londres tal cual, diremos que es un evento en el que si uno tiene la oportunidad de participar, lo debería hacer, siendo uno de los principales acontecimientos atléticos del mundo. Si Sir Richard Branson y su Virgin – patrocinador desde 2010 del Marathon – son capaces de modificar el recorrido e involucrar más a la ciudad, el maratón de Londres, con el potencial que tiene, sólo tienen maniobra para crecer y ser un mayor reclamo para corredores y espectadores. Que así sea…

Multimedia

Fotos

Todas las fotos del Maratón se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum del Maratón de Londres está aquí -.

Vídeos

Para enlazar al grupo y a los vídeos de youtube.

  • Vídeo del Maratón de Londres 1 (zona de Tower Hill): Pincha aquí
  • Vídeo del Maratón de Londres 2 (zona de salida en Greenwich): Pincha aquí
  • Vídeo del Maratón de Londres 3 (zona de llegada en The Mall): Pincha aquí
  • Vídeo del Maratón de Londres 4 (zona de Tower Hill): Pincha aquí
  • Grupo Rincones Secretos en youtube: Pincha aquí

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