Il Mulino – Aspen (Estados Unidos)

Vista exterior

Vista exterior

Il Mulino, uno de los restaurantes italianos más conocidos de Nueva York, decidió expandirse y abrir locales en otros lugares, dentro y fuera de Estados Unidos. Su local en Aspen, abierto en 2009, nació con el objeto de servir una cocina italiana de calidad, con una materia prima cuidadosamente seleccionada y en un enclave totalmente distinto al de otros homónimos urbanos. Localizado a pie de pistas y dentro del complejo residencial The Residences at The Little Nell, el restaurante ocupa un lugar privilegiado, contando con una parte interior y un patio exterior con vistas a la montaña. Lugar donde ver y dejarse ver es adicionalmente uno de los mejores sitios para disfrutar de un buen après-ski, al haber completado la última bajada del día.

Localización de Il Mulino

Cercano a la Silver Queen Gondola, el teleférico principal dentro del dominio esquiable de Aspen, en el centro de la localidad, Il Mulino se encuadra dentro de The Residences at The Little Nell, la parte residencial de The Little Nell, uno de los mejores complejos hoteleros de Aspen. Su dirección exacta es:

Dirección: 501, East Dean Street – Aspen, Colorado 81611

Teléfono: +1 (0) 970 205 1000

Web: http://www.ilmulino.com/aspen.html

Ambiente de Il Mulino

Excluyendo la cocina y el nombre en poco se parece el local de Il Mulino en Aspen con el original del Greenwich Village neoyorquino, elegido varios años como el mejor restaurante italiano de la ciudad. El local de Colorado es un establecimiento moderno, a pie de pistas y con el atractivo de contar con un ambiente interior y otro exterior, perfectamente diferenciados. Cuenta igualmente con un acceso directo a The Residences at The Little Nell, el enclave hotelero en el que se ubica.

Vista exterior de la zona de terraza y el edificio principal

Vista exterior de la zona de terraza y el edificio principal

Empezando por el exterior – lo que uno primero divisa – se trata de un patio abierto a modo de terraza, con mesas y sillas de madera así como una zona de butacas y sofás alrededor de mesas bajas y alargadas. Se trata de un lugar elegido principalmente para los que gustan del après-ski, eso sí, en una versión más tranquila que en otros lugares de Aspen.

El interior cuenta con una zona de bar y restaurante, bastante amplia y acogedora. La oferta – en cuanto a cartas de comida y bebida – del interior es idéntica a la del exterior así que no hay mayor ventaja por estar en una u otra, excepción hecha de disfrutar del sol y el aire libre en un caso o estar a resguardo en el otro. Eso sí, en el exterior se ofrece una carta más reducida, de más fácil lectura y con platos ideales para ser compartidos, incluyendo entrantes, pastas y pizzas.

Con una música animada, tanto durante el día como por la noche, la clientela – predominantemente juvenil pero de todas la edades – que lo frecuenta es claramente de la que quiere ver y dejarse ver.

Abierto tanto para comidas como para cenas, todos los días de la semana, no acepta reservas de mesa previas en la terraza pero sí en el restaurante.

Carta de Il Mulino

La carta de Il Mulino Aspen es muy similar a la de su homónimo neoyorquino y la que uno podría esperar en un restaurante italiano de este nivel (ver aquí la carta). La procedencia de los dueños – originarios de la región italiana de Abruzzo – se deja notar en la carta.

Antipasti, pasta, risotto, pescados, carnes y una variedad de “appetizers”, perfectos para ser compartidos en la terraza, son los componentes de una carta muy fácil de leer.

No podríamos resaltar nada – si acaso la pasta variada en formas y preparación – en una carta en donde la excelente materia prima se traduce en platos esmerados en su presentación.

Nuestra experiencia en Il Mulino

Recién terminada nuestra última bajada en el periplo esquiador estadounidense y acompañados por nuestra amiga Marta, guía y mentora durante nuestra estancia en Aspen, escogimos Il Mulino como alternativa a otros lugares de après-ski ya conocidos por nosotros. Nos instalamos en la parte de sofás de la zona de terraza, vestidos con nuestra ropa de ski y con las botas todavía en nuestros pies. Con el sol cayendo pero aún incidiendo en parte de la terraza, pudimos comprobar como la mayoría de la clientela había escogido el lugar para una comida o unos “tragos” post-ski.

Empezando con unas cervezas y cocktails previos a la comida nos dejamos guiar por las sugerencias de la mencionada guía así como por parte del servicio del lugar. Si bien hubo de todo un poco en una comida rápida, ideada para ser compartida en su gran mayoría, comenzamos con un Carpaccio toscano.

Carpaccio toscano

Carpaccio toscano

Los Calamari Fritti fue otra de las elecciones y no defraudaron, en un plato ideal para ser compartido.

Calamari Fritti

Calamari Fritti

Entrando en platos más contundentes destacan las “Meatballs”, una de las especialidades de la casa, deliciosas albóndigas de carne.

Meatballs

Meatballs

Adicionalmente hubo quien se pidió una Tuscan Burger, con panceta crujiente y queso fundido, servida con patatas fritas y que en nada se pareció a las hamburguesas que habíamos disfrutado en otros lugares de la zona.

Tuscan Burger

Tuscan Burger

Finalmente y como recomendación en pasta – si bien no se incluía en la carta – escogimos los Gnocchi con pesto, con un sabor ligero, nada pesado.

Gnocchi con pesto

Gnocchi con pesto

Con una ronda de limoncello y otra de “shots”, de receta desconocida, gentileza de la casa, terminamos en Il Mulino, en una comida que se habia prolongado casi 2 horas.

Bodega de Il Mulino

Il Mulino cuenta con buenas y muy variadas referencias de vinos italianos de casi todas las denominaciones de origen del pais. Adicionalmente cuenta con una buena selección de champagnes y de vinos californianos y de otras partes del mundo.

Sobremesa en Il Mulino

Es quizás uno de los alicientes del local. La verdad es que no podemos opinar de la parte interior y de cómo es en el caso de escogerla para comer y, particularmente, para cenar pero lo que sí es cierto es que el ambiente de la terraza es ideal para una sobremesa larga. Si a ello le unimos la buena variedad de bebidas que ofrece, incluyendo cocktails variopintos, alguno cosecha de la casa en cuanto a preparación, la fórmula es redonda.

Servicio de Il Mulino

La verdad es que uno no sabe si fue por la anfitriona o porque realmente son así habitualmente pero diríamos que el servicio nos pareció distinto, muy cercano, tratando de interactuar constantemente con el cliente. La invitación a los digestivos fue el culmen de una comida plena de interacción con el camarero que nos sirvió la misma.

Precio

En nuestro caso el coste de la comida se sitúo en los $ 35 por persona si bien, comer o cenar en el restaurante, con plato por persona, vino y postre nos habría salido probablemente por el doble, entorno a $ 65-70 por persona.

Conclusión

Conocimos Il Mulino en la versión de après-ski y no de restaurante propiamente dicho. Sin embargo, nos permitió comprobar la calidad de su cocina y la existencia de un après-ski más tranquilo y reposado, disfrutando de la vista incomparable de la montaña que ofrece Il Mulino. Un must que aflorará en otros posts sobre el viaje que pronto publicaremos y, una vez más, un lugar en donde ver y dejarse ver…

Multimedia

Fotos

Todas las fotos, junto con las que hicimos del interior del restaurante, se pueden ver aquí, en nuestro mural de Rincones Secretos en Flickr. Si no es fácil encontrar la información os recomendamos que visitéis nuestras galerías personales en Flickr (naialor –aquí-, monthy –aquí- y marylebone – aquí-) ya que está toda la información mejor organizada por carpetas. En cualquier caso, el álbum de Il Mulino está aquí -.

Acceso a fotografías

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