Paris – Francia
Enero 27, 2008 by marylebone
Categoría Francia

Torre Eiffel
Introducción:
Sí, hablar de París es algo que todo el mundo podría hacer, incluso sin haber estado jamás en la “Ciudad de las Luces” y únicamente tirando de la información incluida en alguna guía. Dado que este no es nuestro objetivo, nosotros os vamos a hablar de nuestro París, una manera diferente de explorar París hoy en día, disfrutando de sus paseos, sus parques, sus restaurantes, sus tiendas, etc. y dejando al viajero libertad para configurar su propio Paris.
París:
Es difícil hablar de una ciudad que uno conoce tanto, como es el caso, para gente que pueda tener algún o nulo grado de conocimiento sobre la misma. Sin embargo, creo que el ejercicio es muy válido y muy provechoso para aquel que tenga interés en conocer esta ciudad irrepetible. Dicho lo cual, la duración de la visita a la ciudad marcará sobremanera la cantidad e intensidad del turismo así como el disfrute que uno pueda hacer de la misma.
Se nos antoja imprescindible, para una primera ocasión tomarnos 4-5 días para conocer lo básico de Paris y sus alrededores y tener una primera sensación de las oportunidades que brinda la ciudad.
Para mayor comodidad y como recomendación turística básica, hacemos un paso rápido por las zonas imprescindibles (numeradas para alusiones posteriores a las mismas) por las que uno debe pasear y hacer turismo en Paris:
- Zona Opera – Madelaine – Louvre (1):
Una de las zonas más completas de la ciudad. Calles y avenidas amplias, zonas de tiendas (rue Fauburg Saint Honore), edificios en gran parte de la época de expansión de la ciudad en el S.XIX con Haussmann. La Ópera Garnier, la Madelaine, la Place Vendome (donde se ubican joyerías de renombre y hoteles como el Ritz), la zona de la Place de la Concorde, el Museo del Louvre, todas ellas son irrepetibles.
- Zona Boulevard Saint Michel – Boulevard Saint Germain – Invalides (2):
Es la rive gauche (orilla izquierda del río) donde viven los verdaderos parisinos y uno deja de ver una marea tan ingente de turistas, al margen de en las zonas más típicas.
Por una parte la zona del Barrio Latino, muy típica con La Sorbona, el Panteón y en especial los jardines de Luxemburgo, un remanso de paz donde se ubica el Senado.
Otra zona es la ubicada en la orilla del río, con los típicos puestos de libros, flores y gente tocando música en la calle. Si se continúa caminando por la orilla del río destacan edificios como La Conciergerie o el Parlamento (Asamblee Nationale) así como el Museo de Orsay.
Por ultimo, la zona de los grandes boulevards, como el Boulevard Saint Germain, donde se ubica la iglesia de Saint Germain des Pres. El paseo desde dicha iglesia hasta el antiguo Hospital de los Invalides merece mucho la pena, destacando todas sus tiendas de moda, alimentación, etc.
- Zona Ile de la Cite – Hotel de Ville – Les Marais (3):
Primeramente, la Ile de la Cite en la que destaca, como no, la Catedral de Notre Dame, con un aspecto más rejuvenecido después del blanqueo de su piedra no mucho tiempo atrás. Anexa a dicha isla, la Isle de Saint Louis, con sus músicos tocando jazz y sus gentes paseando sin mayor preocupación.
Por otra parte el Hotel de Ville, Ayuntamiento de Paris, no muy lejos de Notre Dame, en un enorme espacio abierto cercano al río. Al lado esta el barrio de Le Marais, antiguo barrio judío, hoy barrio gay, con muchas tiendas muy “cool” para ellas. Merece la pena dar un paseo y acabar en la Plaza de los Vosgos, donde se encontraba la casa de Victor Hugo, ya muy cerca de La Bastilla, una plaza más simbólica que otra cosa y en donde resalta la nueva Ópera de Paris.

- Zona Campos Elíseos (4):
Muy turística, el paseo fundamental comienza en la glorieta de F.D. Roosvelt y finaliza en el Arco del Triunfo. Más atractivo es el paseo y visita de las tiendas ubicadas en la Avenue Montaigne, la cual nos lleva al río y al Pont de l’Alma.
- Zona Montmartre (5):
Esta zona se resume, básicamente, en el Sacre Coeur, basílica en lo alto de la colina de Montmartre desde donde se puede gozar de las mejores vistas de Paris. Merece la pena ir directamente allí – está un poco alejada del centro – y darse un paseo por las callecitas que bajan de vuelta al centro de la ciudad (Place du Tertre, centro neurálgico de todos los pintores impresionistas).
- Zona Torre Eiffel (6):
Ídem que la anterior. Merece la pena ir en directo porque la zona tampoco tiene demasiado, al margen de la zona del Campo de Marte, un gran espacio abierto. Obvia decir que una subida a la misma siempre es recomendada.
- Alrededores (7)
Paris tiene unos alrededores envidiables: Versalles y su Palacio, Fointenebleau y su Castillo, la zonas anexas al río, inspiración de pintores impresionistas, etc. Dependiendo del tiempo que se disponga merecerá la pena ir o no pero en general conviene hacerse primero una buena idea de Paris antes de visitarlas.
Adicionalmente:
Paris es una ciudad para pasear, quizás la mejor del mundo en ese aspecto. Sin embargo sus distancias entre zonas son grandes. Conviene apuntar a una zona, hacer turismo y luego tomar algún medio de transporte para retornar a donde uno se encuentre alojado. Hay otras zonas como las de Montmartre y la Torre Eiffel para las cuales el transporte rápido, de ida y vuelta, se hace aconsejable.
Los taxis, escasean, en particular por la noche pero para moverse, bien el metro – Paris esta tan agujereado como un queso gruyere – o bien el bus, en el que se disfruta de las vistas y postales turísticas de la ciudad, son medios óptimos de transporte.
La opción que triunfa hoy en día es el Vélib, bicicletas de alquiler distribuidas por toda la ciudad (ver aquí nuestro artículo), todo un acierto que combina turismo y deporte.
Hablando de zonas y transporte, conviene hacer una matización respecto a donde alojarse en Paris. La oferta se concentra fundamentalmente en las zonas anteriormente mencionadas, si bien recomendaríamos las zonas 1 (Opera-Madelaine), 4 (Campos Elíseos) y 2 (”Boulevards” – Inválidos) por este orden ya que son zonas bien localizadas para el turismo, con posibilidades de restauración amplias, zonas de tiendas, etc.
Destacan hoteles hoteles de alto nivel, clásicos como el Hotel de Crillon (1), el Hotel Westminster (ver aquí nuestro artículo) (1), el Hotel Georges V (4), el Hotel Daniel (ver aquí nuestro artículo) (4), el Hotel Lancaster (ver aquí nuestro artículo)(4) o el Plaza Athénée (ver aquí nuestro artículo) (4). En la misma zona, a precios razonables, se encuentra el Meliá Royal Alma Boutique (ver aquí nuestro artículo) (4).
Otros más “cool” como el Hotel Costes (1) o el Hotel Costes K (ver aquí nuestro artículo) (6) y finalmente otros más adaptados al bolsillo y con una gran relación calidad-precio dentro de lo que es la oferta parisina como el Hotel Bedford (ver aquí nuestro artículo) (1), el Hotel Bradford Elysees (ver aquí nuestro artículo)(4) o el Hotel Le 123 (ver aquí nuestro artículo) (4).
Comer & Cenar:
Resultaría huérfano un artículo sobre Paris de no hacer referencia a sus posibilidades gastronómicas. Tanto para comer como para cenar, Paris esta lleno de restaurantes en todas sus denominaciones: restaurants, bistrots, brasseries, etc.
Repasamos rápidamente las posibilidades que ofrece Paris, desde los bolsillos más ajustados a las opciones más holgadas.
Muchos de los bistrots y restaurants parisinos, sobre todo, a la hora de la comida, tienen menús (denominados formules), que están muy bien y no son muy caros (unos 15-20 euros / persona).
En cuanto a opciones para la comida rápida, las opciones son muy variadas dentro de la oferta francesa: Pomme de Pain, Hyppopotamus, Leon de Bruxelles, etc. Al margen de los 2 primeros, caracterizados por carnes y ensaladas, el Leon de Bruxelles es un buen recurso para una comida rápida en medio de los paseos agotadores por la ciudad. Se trata de una cadena de restaurantes de comida belga en la que, por unos 15 euros / persona uno puede comer una buena fuente de mejillones con patatas fritas regados por una buena cerveza. Los hay por todo Paris (en Boulevard Saint Germain, en Boulevard Haussman, etc.) y son cómodos y muy rápidos.
Siempre para horarios más apretados, un panino o una baguette (en cadenas estilo Paul’s uno se puede tomar unas muy buenas), un sándwich (en Pret a Manger los hay muy buenos) pueden solucionar la papeleta.
Al margen de todas las opciones anteriormente comentadas, sobre todo en el barrio latino hay mil restaurantes de todos los países, en particular, al lado del Panteón, en la Rue Mouffetarde (”la Mouffe”) donde uno puede encontrar todos los restaurantes del mundo representados culinariamente hablando.
Adicionalmente, una debilidad en pleno zona de compras de la capital parisina:
-
Colette (ver aquí nuestro artículo), en la Rue Saint Honore (1)
Tienda-restaurante, muy de moda, en donde se puede comer o cenar en plan más cocina de diseño, ensaladas, quiches y otro tipo de cocina más sofisticada. Merece la pena ir aunque sea por ver la tienda y su ambiente. Para comer. Presupuesto: 25 euros
Para comidas o cenas y dentro de las numerosas posibilidades varias recomendaciones en distintos estilos:
- Le Grand Colbert (ver aquí nuestro artículo), en la Rue Vivienne (1)
Es una brasserie típicamente francesa, con mesas de mármol, toda en madera. Es la que sale retratada en el final de la película “Cuando menos te lo esperas”. Para comer un bue foie, una buena carne y un buen postre. Presupuesto: 40-45 euros.
- Restaurante del Hotel Costes: Rue Saint Honore (1)
Cocina internacional. El sitio es quizás, lo más fashion del Paris la nuit actual. Esta muy bien decorado y esta también muy bien para tomar un cocktail antes de cenar y unas copas post-cena (ver aquí nuestro artículo sobre las diversas opciones en el Hotel Costes). Presupuesto: 50 euros.
- Le Ciel de Paris (ver aquí nuestro artículo), en la Tour Montparnasse (2)
Es un restaurante en la torre Montparnasse, la más alta de Paris. Por la noche mientras uno cena se ve todo Paris (solo hay otro igual en Paris en la Torre Eiffel, el Jules Verne, mucho más caro). La cocina es francesa y se paga un poco por el sitio. También es el típico sitio en el que tomar una copa post-cena y aprovechar las vistas en las que uno parece que toca todas las cúpulas de Paris con la mano. Posiblemente, uno de los restaurantes más románticos de Paris. Presupuesto: 60-75 euros.
Restaurantes parecidos son el Jules Verne (en la Torre Eiffel) y el Georges en el Centro Georges Pompidou con peores vistas que los otros 2 pero quizás más trendy (de diseño, una cocina más nouvelle cuisine). Adicionalmente, el restaurante del Palais de Tokyo, enfrente a la propia Torre Eiffel, ofrece cocina japonesa con unas vistas envidiables.
- Le Coupe-Chou (ver nuestro artículo aquí), en el Barrio Latino (2)
Al igual que Le Ciel de Paris pero con otro encanto, posiblemente del siglo pasado, otro de los restaurantes más románticos de Paris a un precio muy razonable. Presupuesto: 50 euros.
- Kong (ver nuestro artículo aquí), al lado del Pont Neuf (3)
De la mano de Philippe Starck y Laurent Taieb. Cocina internacional, un buen sitio con mucha marcha pre y post-cena. Se cena muy bien, en un ambiente muy animado y obviamente es menos romántico que los mencionados en el punto anterior. Presupuesto: 40-50 euros.
- Breizh Café (ver nuestro artículo aquí): en Les Marais.
Posiblemente los mejores crêpes y galettes de la ciudad de la mano de Bertrand Larcher. Conviene reservar o no ir en hora punta. Presupuesto: 25-30 euros.
- Restaurante L´Arôme (ver nuestro artículo aquí): Rue Saint-Philippe-du-Roule (4)
Nouvelle cuisine francesa. Un auténtico descubrimiento en este barrio (VIII), a un palmo de los Campos Elíseos. Se está haciendo acreedor de una estrella Michelín. Presupuesto: 60 euros.
- Restaurant Napoletano (ver nuestro artículo aquí): Avenue Franklin D. Roosevelt (4)
Italiano, posiblemente las mejores pizzas de París. En idéntica zona que L´Arôme se esconde este restaurante napolitano escondido tras un aspecto de restaurante italiano turístico y convencional. Presupuesto: 50 euros.
- Le Chalet du Huitième (ver nuestro artículo aquí): Rue du Commandant Rivière (4)
Decorado como un chalet alpino destaca por las especialides bretonas, en particular las crêpes y galettes. Se ubica a escasos metros del Restaurant Napoletano. Presupuesto: 30 euros.
- World Place (Man Ray) (ver nuestro artículo aquí): (4)
- Pershing Hall (ver aquí nuestro artículo): (4)
Restaurante del hotel del mismo nombre, es uno de los lugares de moda de la capital parisina, en parte gracias al lounge-bar. Presupuesto: 100 euros
- Les Rives de la Courtille (ver aquí nuestro artículo): (7)
Siguiendo el curso del Sena, se trata de un restaurante muy agradable no muy lejos del centro financiero de la ciudad, La Défense. Con terraza a la vera del Sena. Presupuesto: 50 euros.
En la línea de algunas de las recomendaciones mencionadas en cuanto a poder disfrutar de una copa en París y obviamente en otro estilo más tranquilo, el Hotel Georges V en la Avenue Montaigne.
Por último, restaurantes de hoteles como el restaurante del Hotel Daniel, ofrecen una posibilidad gastronómica distinta, dentro de la comodidad del propio hotel.
Compras:
Como consejo general, destacaríamos huir de aquello más turístico y explorar las miles de tiendas, en especial de moda, alimentación y libros y antigüedades, que ofrece Paris.
En cuanto a unas cuantas recomendaciones diríamos que:
- La zona de la “rive gauche” (2) es un compendio de tiendas distintas e irrepetibles. Recomendamos dejarse perder por sus callejuelas y encontrar la tienda que más se adapte a las preferencias del turista.
Al margen de estas tiendas pequeñas que abarcan desde tiendas con las antigüedades más insospechadas a fromageries con las variedades de quesos más variopintas, existen dos referencias en la zona de Sevres-Babilone: Le Bon Marché, para compras de ropa y La Grande Epicerie, en especial, templo de la buena alimentación.
- La zona de Les Marais (3), con tiendas para el público femenino: ropa, bisutería, artículos del hogar, etc.
- La zona de Opera-Madelaine (1), si bien aglutina la gran más a turista (ie. Galeries Lafayette, impresionante edificio, masificado hasta más no poder), concentra buena parte de tiendas de alto nivel – muchas de ellas con homónimas en la rive gauche – pero alguna distinta como, a modo de ejemplo, la de las mostazas Maille en la Place de la Madelaine.
Últimos consejos:
- Sobre todo, intentar encontrar lugares y momentos de soledad y relajación en la ciudad. Por difícil que parezca, uno puede encontrar su lugar más tranquilo y aislado en esta impresionante ciudad. Lugares no tan conocidos como el Canal de Saint Martin, iglesias escondidas como Saint Julien Le Pauvre o Saint Germain L´Auxerrois, el cementerio de Pere Lachaise, las fuentes del Sainte Sulspice, son ejemplos de lugares no tan típicos en donde uno puede encontrar su pequeño Paris.
- Visitar Paris, si se puede, en meses de primavera (Marzo-Mayo) u otoño (Septiembre-Octubre). En el resto de meses, el clima es muy extremo y la experiencia de visitar la ciudad puede cambiar radicalmente. Lo mismo aplica para la visita de los alrededores, en especial, de Versalles, que en invierno, por ejemplo, ofrece un panorama mucho más desolador, con buena parte de sus fuentes y espacios abiertos sin poder ser visitados.
- Dejar los alrededores y museos para una segunda vez salvo que se disponga de más de 5 días para la primera visita. En cuanto a museos, el d´Orsay llama más la atención y es la meca para el amante de la buena pintura impresionista; el Louvre, en un marco incomparable, es un museo inabarcable, digno de ser visitado en numerosas ocasiones. Conviene centrar mucho el tiro a la hora de visitarlo. Otros museos muy recomendables son el Museo Carnavalet y el Museo Picasso, ambos en la zona de Les Marais (3) así como el muy reciente Musée du quai Branly (ver aquí nuestro artículo), dedicado a las civilizaciones y culturas del mundo, en particular todas las no referidas al Viejo Continente.
- Evitar la zona de Montmartre (5) por la noche. Dicha zona colinda con la Gare du Nord en donde hay gente no muy recomendable durante la noche. De igual modo, la zona de Chatelet les Halles, entre el Louvre (1) y el Hotel de Ville, (3) es una zona que de día es muy agradable y hay mucha vida (la Bolsa, la iglesia de San Eustaquio, el Centro Georges Pompidou) pero por la noche es oscura y puede llegar a asustar. En general, Paris es seguro así que en general es raro tener problemas.
- Los taxis escasean, en especial por la noche. Conviene, si se va a cenar a un restaurante o a un hotel, encargar al propio establecimiento, la llamada al servicio de taxis.
Conclusión:
Paris es Paris, suena a perogrullo pero siempre esta ahí, una ciudad siempre agradecida en su visita, siempre con algo distinto que ser visitado o conocido. No se puede decir más. Es una ciudad que aun tras múltiples visitas siempre estará esperando a la siguiente con nuevas cosas que aportar.









hola me llamo flhor soi de rio cuarto cordoba argentina i voi al colegio concordia jep!
bueno mi profe de tecnologia nos dijo que hagamos estructuras i no sotros elegimos latorre de eiffel esta muy buena
je voy a 1años jeeee